Clara de huevo

Las proteínas, al igual que los hidratos de carbono y las grasas, pertenecen al grupo de nutrientes indispensables. Son los componentes básicos de las células y sustituyen a las estructuras utilizadas. Las proteínas difieren en la composición de sus aminoácidos. En el organismo se produce una constante acumulación y descomposición de estructuras proteicas. En general, existe un equilibrio dinámico entre la acumulación (anabolismo) y la descomposición (catabolismo).

En el cuerpo hay una reserva de aminoácidos de unos 600 a 700 g disponibles. La proteína en la dieta se supone que proporciona aminoácidos para construir las propias proteínas del cuerpo. La cantidad de entrada depende de la extensión de la carga. Las proteínas tienen un valor biológico diferente, esto depende de la cantidad de proteína corporal que se puede acumular por 100 g de proteína alimentaria.

Las principales fuentes de proteínas son los productos lácteos, la carne, el pescado, los huevos, los cereales, las patatas y el arroz. Si las necesidades de proteínas son elevadas, se pueden tomar concentrados de proteínas. Para los deportistas activos, una dieta rica en proteínas favorece el crecimiento muscular, la capacidad de concentración y coordinación y la estimulación del metabolismo (regulación del apetito y pérdida de grasa).

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